El Museo Ossa de Utebo (Zaragoza)

 

EL MUSEO OSSA DE UTEBO. UN LUGAR SORPRENDENTE

Los aficionados al turismo técnico tenemos la ventaja de que nunca terminamos de sorprendernos. Siempre aparece algún lugar excepcional que nos deja primero sin palabras y luego estupefactos ante la orgullosa ignorancia de la cultura oficial, la indiferencia de los políticos, la incultura de nuestros medios de comunicación y -finalmente- el desconocimiento de los ciudadanos.

Sabemos que esto se puede aplicar a la mitad de lugares de interés de España y Portugal, pero una cosa es un atractivo turístico importante, como puede ser uno de los muchos castillos españoles, y otra muy diferente un museo único en el mundo, como es este de Ossa en Utebo.

Solamente los que tengan más de cincuenta años sabrán que Ossa era una marca de motocicletas española, y casi nadie sabrá que fue probablemente la marca que equipó de proyectores a la mayor parte de los cines españoles entre 1924 (año de su fundación) y 1984, cuando cerró sus puertas.

La colección de proyectores, motocicletas de producción en serie y prototipos, junto con otras piezas relacionadas con ese peculiar personaje que fue Ricardo Soriano, hacen que la visita a este museo situado en Utebo, a las afueras de Zaragoza, resulte una actividad realmente recomendable y para casi todos los públicos.

El recorrido comienza en la planta baja o primera, con una excelente muestra de proyectores de juguete de patente española que se vendieron por todo el mundo. Tras ellos el recorrido sigue por la increíble colección de proyectores cinematográficos desde las primeras décadas del siglo XX hasta su ocaso en los años 70.

 

Comienza por los orígenes del cine en 35 mm como los proyectores Gaumont y Bauer, siguiendo por los Erneman, Aeg, Erko y Zeiss Ikon, continuando por la impresionante colección de los proyectores Ossa y su inseparable competidor y antiguo socio, que fue Superson. También existen unos buenos ejemplos de accesorios para los proyectores, como son rectificadores de selenio y mercurio, amplificadores de válvulas, platos para disco de pizarra y vinilo (en los comienzos del cine sonoro, el sonido no estaba en la cinta) junto con altavoces, correcortinas, etc.

El recorrido de esta planta finaliza con una curiosa muestra de productos de Ossa muy desconocidos, como son tocadiscos,  maquinas de coser, televisores o magnetófonos.

La segunda planta contiene todos los prototipos de motores y motocicletas construidos en los talleres de Ossa, junto con los avances técnicos que fueron introduciendo, y hasta con los detalles de cómo fueron copiados por alguna gran marca japonesa. También destaca el rincón donde se homenajea a un personaje tan especial como desconocido, a pesar de que la avenida principal de Marbella lleva su nombre: Ricardo Soriano.

Ossa fabricó autenticas joyas de la tecnología y mecánica como fueron los motores fueraborda Soriano de 6 cilindros boxer con turbocompresor , 1000 cc. y 95 cv, que en el año 1933 batieron todos los récords mundiales de velocidad  sobre agua, y podemos ver en el museo.

Allí podemos ver los motores bicilíndricos de 500 cc. y 2 tiempos que se exportaron a USA en los 70, para equipar la mítica marca Yankee, que cotaba en su totalidad con tecnología OSSA.

Conoceremos los motores de Kart de 125 y 250 cc que fueron prácticamente imbatibles en los años 70, tanto en España como en Reino Unido y otros países de Europa.  También conoceremos la influencia de Ossa sobre otros fabricantes de Motos nacionales como fueron las marcas JV, Barbacil , Villof , Secovega , Lifante, Montesa, Vespa, Bultaco, Ducati y Lambretta.

También los primeros prototipos de moto de trial en los años 70 y su influencia en USA y Reino Unido, junto con la aportación de Ossa a los mercados americano , frances  o inglés  de motocicletas, con marcas como Rickman , Spq , Leon , Norton , Corroy, o Wildfire.

Sabremos algo más del famoso motor rotativo que supuso el inicio en las carreras de velocidad española para algunos pilotos e ingenieros que llegaron a ser campeones del mundo como Sito Pons o Antonio Cobas, terminando con rarezas como coches de Fórmula IV o  trikes.

La tercera planta contiene la exclusiva colección de motocicletas Ossa. Allí se muestra un ejemplar de cada uno de los modelos fabricados en serie por Ossa, desde el primero hasta el último, año por año.  Son en total 125 unidades, cuya cronología se extiende entre 1949 y 1984, con modelos que algunos recordarán, como fueron las Fuelles, Palillos, Yankee, Copa, Phantom, Stiletto, Mar, Yellow Gripper, Pioneer y Ossita.

En definitiva, este museo es un lujo del que cualquier pueblo, ciudad o región estaría orgulloso y promocionaría en cualquier ocasión, pero hay quienes tienen más interés en llorar lo perdido, que en conservar y promocionar lo que tienen.

Para información y visitas, enviar un mensaje pulsando aquí, o visitando su web.

 

 

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